El beato Pedro de San Elías y la prodigiosa restauración de la descalcez carmelitana en Jalisco

  • Tomás De Híjar Ornellas
Palabras clave: historia moderna de México, historia de la Iglesia en México, vida consagrada femenina en México, orden del Monte Carmelo en México, Jalisco durante el Porfiriato

Resumen

En 1902, luego de 40 años de la supresión de los monasterios en México, la extinción del de las carmelitas descalzas de Santa Teresa en Guadalajara, Jalisco, fundado en 1695, parecía inevitable. Las dos últimas monjas, al frente de una veintena de mujeres deseosas de tomar los hábitos —entre ellas María Luisa de la Peña y Navarro, futura fundadora de la Congregación Carmelitas del Sagrado Corazón—, ocupaban en la clandestinidad parte del antiguo convento, pero sin licencia para tener un noviciado. Ante tal coyuntura, el visitador de esa orden, fray Pedro de San Elías, gestionó ante el arzobispo José de Jesús Ortiz la legitimación de tal propósito. En 1903, 17 de ellas recibieron el velo, a la vuelta de un año hicieron los votos temporales y en 1907, sin mermar, los perpetuos. De este modo se salvó de la desaparición ese instituto religioso novohispano.
Publicado
2018-05-03
Cómo citar
De Híjar Ornellas, T. (2018). El beato Pedro de San Elías y la prodigiosa restauración de la descalcez carmelitana en Jalisco. Boletín De Monumentos Históricos, (39), 169-189. Recuperado a partir de https://revistas.inah.gob.mx/index.php/boletinmonumentos/article/view/11972